29 enero 2011

I Jornadas Gastronómicas del Gocho






MENU JORNADAS:

Cada restaurante participante en las jornadas, ofrece un menú a base de:

Tres primeros platos a elegir
Tres segundos platos a elegir
Vino de la Tierra de Cangas "Monasterio de Corias" Crianza
Pan, postre y café.

Precio: 15 euros.


Nuestra recomendación:

MESÓN LA CASERA

Soto de la Barca, s/n. 33876 Soto de la Barca
Teléfono: 985 80 04 59


PRIMEROS PLATOS

  • Arroz con Butietxo
  • Pote Asturiano con Compango de Tineo
  • Fabas con Oreja
SEGUNDOS PLATOS
  • Jamón Asado Relleno
  • Codillo al Horno
  • Picadillo con Patatas
  • Carrilleras a “La Casera”
POSTRES
  • Arroz con Leche
  • Flan
  • Tartas Variadas
Vino de la Tierra de Cangas “Monasterio de Corias”
Pan y café

 RESTAURANTE CASA PIPO

Plaza General Riego, 26. 33876 Tuña
Teléfono: 985 80 37 56


PRIMEROS PLATOS
  • Embutidos de nuestra Matanza
  • Pote de Criollos, Costillas y Lomo
  • Ensalada templada de Manitas
SEGUNDOS PLATOS
  • Chuleta de Cerdo al Horno rellena de Pisto de Verduras, Lacón y Chosco.
  • Raviolis de Butietso con salsa ligera de Afuega´ l Pitu.
  • Caramietsa al estilo Casa Pipo
POSTRES
  • Postres Variados
Vino de la Tierra de Cangas “Monasterio de Corias”
Pan y café

20 enero 2011

La tienda del enmascarado de Puentecastro

Alonso Arnaldo fundó en 1923 el único bar tienda del valle tinetense que cobija al río Xenestaza y que hoy sigue en manos familiares



L.N.E. (20/01/2011)
Puentecastro (Tineo)

Los cantares de los mozos y el sonido de los cencerros del «Folchequeiro» dejaron de sonar hace décadas en el valle tinetense de Xenestaza con la desaparición de las mascaradas de invierno. Alonso Arnaldo, vecino de Puentecastro, era uno de los enmascarados que recorrían los pueblos de la zona pidiendo el aguinaldo. Sus compañeros de comparsa le consideraban imprescindible pues su faceta como comerciante lo convertía en una persona conocida en toda la redonda. En 1923, cuando contaba veintinueve años de edad, Alonso y su esposa, Teresa Arnaldo Garrido, inauguraron un bar tienda que no abandonarían hasta su muerte, acaecida en 1982 y 1976, respectivamente.

«Cuando Alonso y su esposa se casaron, compraron una finca y construyeron el bar tienda, restaurante y fonda», comenta Carmen Rubio, nieta política del matrimonio. La situación del comercio era idónea. «Cada día se llegaban a juntar veinte caballos frente al establecimiento. Aquí se daban cita los vecinos de pueblos como Abedul, La Zorera, Solana, La Troncada, Freisno, Mieldes o Espinareu», señala Rubio, quien prosigue añadiendo que el suministro se realizaba desde Tuña. «La mercancía se recogía allí con un carro de bueyes. A Puentecastro se llegaba a través de un camino de herradura, convertido en pista en 1971 y asfaltado por primera vez en 1983», enfatiza.

En 1962, Alonso y Teresa dejaron al frente del comercio al mayor de sus seis nietos, también llamado Alonso Arnaldo, y a su mujer, Carmen Rubio. «Durante los años sesenta y setenta, Casa Alonso vivió su época de máximo esplendor. Se vendía muchísimo. Ferretería, tejidos, ropa o comestibles. Aquí se podía encontrar de todo», subraya Pilar Arnaldo, bisnieta del fundador. Y añade: «Incluso llegamos a tener un taxi. En 1973, mi padre adquirió un Land Rover de nueve plazas con el que, todos los jueves, llevaba gente a Tineo. Fue el primer coche del pueblo». Asimismo, el todoterreno de «Casa Alonso» incluso llegó a hacer las veces de funeraria. «Antes, los vecinos bajaban a los difuntos a hombros hasta Tuña», afirma.

«Casa Alonso» no sólo era un comercio donde pertrecharse. También fue escenario de numerosas bodas y un lugar donde no se perdonaba ni un solo día la partida de cartas. «Aún mantenemos esa costumbre. Todos los días, al anochecer, hay partida de tute. Hace muchos años, cuando era la época de la hierba, los paisanos jugaban hasta el amanecer y salían por la puerta de atrás a escondidas. Les daba vergüenza trasnochar tanto», señala entre risas Carmen Rubio. La tele era otro de los alicientes de este comercio. «Teníamos la única del pueblo. El bar se llenaba de gente para ver el "Un, dos, tres"», recuerda.

En el bar tienda ese ambiente lúdico perdura, a pesar de que en Puentecastro tan sólo permanecen habitadas siete casas. Fiestas como San Juanín, el amagüesto o la esfoyaza son fijas de su calendario. «Las celebramos todos los años», recalca Pilar Arnaldo, la cual señala que, además, siguen ofreciendo comidas a sus visitantes. «Nuestra receta por excelencia ha sido siempre el potaje de berzas con cabeza de cerdo, lacón y chorizo», matiza.

Quizá la faceta más destacada de «Casa Alonso» sea su labor social. Desde que fue inaugurado, el comercio no ha permanecido cerrado durante más de un día. Carmen Rubio se jubiló hace dos años, fecha en que traspasó el negocio a sus hijos. No obstante, le gusta estar en contacto con sus vecinos. «Se trata de gente muy mayor. Acuden aquí para reservar cita previa con el médico, para ponerse en contacto con el veterinario o, incluso a veces, para que les ponga una inyección», recalca esta mujer que entregó gran parte de su vida a la atención de sus mayores. «Ahora la mayor soy yo», señala ante la atenta mirada de su nieta, María Arnaldo, quizá el futuro de «Casa Alonso».

Nombre

Casa Alonso

Lugar

Puentecastro (Tineo)

Fundadores

Alonso Arnaldo y Teresa Arnaldo Garrido

Año de apertura

1923

Tipología

Comercio Mixto

Otros datos

Fue fonda durante años.

09 enero 2011

Tuña en el Recuerdo



En nuestra página de Facebook las podeis ver etiquetadas. Espero que os gusten.

30 diciembre 2010

Aislados en La Silva

(L.N.E. 30/12/2010 )

Los vecinos del pueblo tinetense exigen el asfaltado de la pista que da acceso a sus casas para tener servicios






La Silva (Tineo),

Pepe RODRÍGUEZ                                                  Emilio Bueno y su hijo Borja, en un camino de La Silva.

El pueblo de La Silva, en las cercanías de Tuña (Tineo), no da crédito a lo que le ha ocurrido. Después de años tratando de que les asfalten los caminos y la entrada al pueblo por la pista que sube desde Tuña, cuando veían cerca el final, se han quedado con la miel en los labios. Las labores de mejora de su pista se han quedado a medias: les han asfaltado un kilómetro y han dejado otros dos, hasta llegar al pueblo, tal y como estaban.

Los vecinos lamentan que «el alcalde de Tineo nos dijo que esto se paraba porque no había más dinero, ¿pero hay derecho a esto? No debe haber otro pueblo en todo Asturias que tenga un acceso en peor estado».

Las condiciones son tremendas. Por la pista no se pueden cruzar dos coches, las roderas creadas por los todoterrenos (única manera de acceder con seguridad al pueblo) se han agigantado debido a la lluvia y el barro, y la circulación es peligrosa y extremadamente lenta.

Emilio Bueno, un vecino que regenta una ganadería que ronda las 80 reses, se desespera: «es que dan ganas de marchar y dejarlo todo. Y eso no sería bueno para nadie, abandonar los pueblos debe ser lo último, pero si no nos mejoran esto no hay solución». Cuenta que tiene dos hijos y que no pueden subir con los coches, «de hecho, hemos comprado una tartana por 400 euros para que puedan venir desde Oviedo y no jodan los suyos. Esto es echar a la juventud de los pueblos».

Hace tiempo que todos tienen que bajar a Tuña a cosas que, en otros pueblos, tienen a domicilio. Así, por ejemplo, ni el panadero ni el pescadero suben hasta allí, y servicios como los del pienso no quieren ni oír hablar de llevar el camión hasta La Silva. Cuando se produce alguna urgencia médica hay que movilizarse para recorrer el camino con traqueteos que pueden agravar la salud del enfermo. Emilio, de casa el Rey, pone la puntilla: «No creemos nada en los políticos, nos han prometido esta pista mil veces y aquí seguimos. Lo único que nos queda es protestar o irnos de aquí».

13 diciembre 2010

Tiempo de San Martin

Como dice el dicho "a todo cerdo le llega su San Martín", pues a la mayoría de los gochos del Cuarto de la Riera les está llegando estos días.
Son semanas de mucha actividad en nuestras casas. Y como no, la mujer, pilar indispensable de las tareas del día a día de nuestraos hogares,  tiene en estos días trabajos doblados.
Limpieza y puesta a punto de todo lo necesario para la matanza. Comprar la tripa la sal las cuernas el cordel las bolsas... Pensar y preparar todo un banquete para, el propio día de la matanza, agasajar a todos los matarifes que tienen a bien echar una mano. Tener a punto ese día un vino blanco calentín para hacer más llevadera la fría mañana. Recoger la sanfgre del gocho pa hacer las tan preciadas morcillas, picar la cebolla, picar el sebo, embutir... Al día siguiente estouzinar los gochos, obteniendo: jamones, lacones, caramiechas, choscos, lomos costillas, oreja, rabo, toucín ....., preparar la carne pa los chorizos y salar en el duerno. Ese día pa cenar el menú es el más sabroso es el día del adobo, costillas y solomillo frito pingando sobre un buen pan de hogaza (de Panadería Tuña a ser posible).

 
Y al día siguiente comenzamos probando el picadillo, no vaya a ser que le falte sal o pimentón. Y una vez probao, unas vueltas en la masera y a la tripa que todavía queda colgarlo en la cocina vieja.
Lo último que nos queda es preparar la hebras, lomos amdoyas, choscos y los huesos de butiecho. 


 
Al final: dos o tres gochos menos en la cuadra, pero la cocina de curar llena de chorizo de cocer, chorizo del bueno, lomos, choscos, morcillas y butiechos.